
Cada detalle se estudia con suma atención, para conciliar confort y estética. Auténtico sello distintivo, la alternancia de superficies mate y brillante subraya las líneas puras del Piaget Polo. Cada pieza de la colección está puntuada por el brillo de los eslabones preciosos que confieren elasticidad a la pulsera.
La caja del Piaget Polo es arqueada para envolver mejor la muñeca, y la pulsera, de oro, cuero o caucho, se incorpora al conjunto con una armonía sin igual. Incluso en la corona o en los pulsadores de las versiones cronógrafo hallamos la misma sutilidad en el acabado, que hace del Piaget Polo un reloj de excepción.
